domingo, mayo 02, 2010

Cómo Entrenar A Tu Corazón, digo, Dragón

"- Ten cuidado con el dragón!
- No es el dragón quien me preocupa (mirando al padre)
- Qué es lo que harás?
- Ponerle fin a todo esto. Astrid, si algo sale mal prométeme que no encontrarán a Chimuelo.
- Lo haré. Tan solo prométeme que nada saldrá mal."
Astrid e Hiccup.

Uno nunca jamás debe olvidar la sensación de felicidad tras ver una buena película, esa sensación de satisfacción y de recordar momentos inolvidables que este arte nos da una y otra vez y que sólo nos pide elegir bien. Chris Sanders fué despedido del proyecto American Dog hace 3 años, como saben la Pixar influenció en la decisión y renombró el proyecto a BOLT que no salió nada mal, Sanders conoció la miel amarga de la pelea corporativa y su nombre solo estaba ligado a su film antiguo: Lilo & Stitch.


Y ahora que la Dreamworks ha elegido bajar la calidad técnica de sus films, buscar fuentes en libros (como este caso) y pocas historias nuevas, nos llega esta How To Train Your Dragon, una sorprendente pelicula animada que nos ha tomado a todos desprevenidos, gracias a una bella historia y una dirección acertada de Sanders, quien sin duda, ha filmado su película más redonda y contundente.
Hiccup es un muchacho que se parece al joven Hércules de Disney y a Elliot de ET, su tribu vikinga sólo ha aprendido una forma de relacionarse con los dragones: el odio (confundido por protección al pueblo) y su padre quien es el jefe de la tribu debe lidiar al mismo tiempo con esta responsabilidad así como la formación incierta del hijo, éste muchacho accidentalmente se acerca a un dragón a quien le bautizará como "Chimuelo" y aprenderá que todo lo aprendido por su pueblo respecto a los dragones pasa por incomprensión, por temor, por discriminación.


Así como ven, hay muchos temas en Httyd y todos son narrados de forma suave, sencilla y también elegante! asistir a la relación entre el muchacho y su dragón y la formación de una historia con conflicto encasillándose aún así en el entretenimiento para los más peques requiere de esfuerzo quirúrgico, de medir al milímetro las escenas, los diálogos y las acciones (esos vuelos con Chimuelo hacen recordar escenas de Avatar pero no pierden identidad, eso de por sí es un gran logro) y con la música de John Powell y el sonido tan cuidado no queda más que disfrutar, olvidar si has visto algo parecido antes y disfrutar, recalco.


Y el punto a donde quería llegar es éste: Hiccup acepta una nueva forma de pensar desde alguien extraño a primera vista y su cariño por el dragón es tan inocente y sincero que enternece, tanto que uno piensa que no hay razón para dejar de aprender de él, y el dragoncito a cambio sólo entrega fidelidad, no humana porque así debe ser pero fidelidad que es tan natural para él, no comoa  los humanos que tanto nos cuenta esa palabra y esa otra... tolerancia.   

1 comentario:

Nessy dijo...

A mi esta película me encanto, tanto que cada que la ponen mis sobrinos (como dos o tres veces al día) la veo con ellos. Me gusto mucho como se desarrolla la relación de Hippo y Chimuelo, y lo inteligente que es Chmuelo xD. Para mi también fue una gran película, muy buena música, buen diseño, y buen desarrollo.

Aquí pasando.

Saludos!!